El error más común del hombre: ella cuenta un problema y nosotros pasamos directo a "modo arreglar". Pero muchas veces no pide solución, pide compañía y comprensión. Oír es pasivo. Escuchar es un deporte.
La técnica de las 3 fases
- Escucha sin interrumpir. Guarda el móvil. Mírala. No prepares tu respuesta mientras habla.
- Refleja lo que entendiste. "O sea que te sentó fatal que tu jefe te ignorara delante de todos, ¿no?". Eso dice: te he escuchado.
- Pregunta qué necesita. "¿Quieres desahogarte o que pensemos una solución juntos?". Y respeta la respuesta.
La frase mágica: "¿Quieres que te ayude a resolverlo o solo que te escuche?". Memorízala.
Escuchar no es esperar tu turno para hablar. Es dejar de pensar en tu turno.
